
Difícil es encasillar a Leo Maslíah, quizá se lo pueda describir. Es el artista más original que haya dado esta región en los últimos 20 años y también quien más aportes ha realizado para destruir limites, las barreras con que tratamos de “ordenar” el arte.
Se presentó por primera vez en público en 1974, interpretando un concierto de Haendel para órgano y cuerdas, en el ciclo “Música en las Naves”, del Sodre (Uruguay). Luego su camino transitó no sólo la música clásica sino la popular, explorando límites con la música electroacústica y con poemas que van desde lo romántico a lo surrealista.
Ganó numerosos reconocimientos, publicó unos 40 libros, editó cerca de 50 discos de música popular y algunos de música impopular. Sus discos Árboles y Leo Maslíah toca Bach ganaron en 2008 y 2020 el premio Gardel (Argentina) respectivamente como mejor álbum instrumental y mejor álbum de música clásica.
Escribió música para piano, música de cámara para diferentes grupos de instrumentos, dos conciertos para piano y orquesta, uno para guitarra y cuerdas, uno para vibráfono, dos marimbas y cuerdas y, entre otras cosas, algunas obras sinfónicas. También compuso una ópera, Maldoror, basada en Los Cantos de Maldoror, de Isidore Ducasse, que fue representada bajo su régieen el Teatro Colón de Buenos Aires, en junio del 2003. Escribió también numerosas obras de teatro, algunas de las cuales dirigió y en algunas de las cuales actuó.
En 1994 fue nominado por la Fundación Konex (Argentina) entre las cien mejores figuras de las letras argentinas de la década 1984-1994. En 1998 le fue adjudicado el premio Morosoli (Uruguay) por su trayectoria en la música popular; en 2000 y 2013 recibió el premio nacional de literatura en la categoría «comedia» respectivamente por sus obras Telecomedia y El ratón; en 2012 el premio anual de música en la categoría «jazz/fusión/latina» por su obra Algo ritmo; y en 2019 el premio nacional de literatura (1er premio en Narrativa) por Literatura con vallas.